¿Aulas subterraneas?

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No es secreto para ningún habitante de la ciudad de los Caballeros que la avenida Don Tulio Febres Cordero fué forzada a cambiar su cara para hacerle lugar a los vagones del ya conocido trolebús.
Sin embargo hay una serie de hechos que  la comunidad que hace vida en la Facultad de Medicina ignora en su totalidad, y es que estamos caminando sobre mas historia que la que creemos conocer.

Hace ya más de 3 meses cuando las excavaciones tomaron las principales entradas de nuestra Facultad y se dejaron observar una serie de pasillos y habitaciones ocultas en el subsuelo de las áreas de nuestra ilustre casa de estudios, suceso que no llegó a conocimiento público puesto que estos pequeños yacimientos fueron cubiertos de las miradas curiosas, y es que este simple descubrimiento podría ser declarado patrimonio regional por ser una probable continuación de las cámaras y túneles subterráneos que fueron construidos en tiempos de la colonia y que comunican la gobernación de Mérida con varios sectores  de nuestra pintoresca ciudad. Este hecho haría caer completamente el proyecto ya establecido para la construcción de los canales del trolebús en esta transitada avenida, lo que nos lleva al verdadero motivo de este pequeño reportaje  y es informar sobre los hechos que recientemente han visto luz.

Hace dos semanas comenzó una nueva fase de excavaciones para poder continuar con la ampliación de los canales que ocupara el vagón del trolebús. y fue en esta nueva etapa cuando  se destapó un nuevo yacimiento que se extiende hacia el subsuelo del Departamento de Fisiología. El descubrimiento pudo ser observado por uno de nuestros integrantes a altas horas de la tarde cuando las únicas personas que quedan son investigadores de los distintos departamentos y alguno que otro estudiante que se quedó rezagado en su disección. La estructura en  cuestión recuerda un estrecho túnel que culmina en un arco que da entrada a una habitación de escasas dimensiones y que no mostraba ninguna comunicación hacia alguna otra estancia. Sin embargo, lo más notable que se pudo observar en la estancia fueron unas cajas de lo que pudo ser madera, unas pequeñas herramientas de metal bastante desgastadas, un par de grilletes ennegrecidos en una esquina, una cadena que colgaba de la pared más distal de la habitación y unas manchas oscuras que ocupaban gran parte del piso y dos de las paredes. Lamentablemente no tenemos fotos de la habitación por la poca iluminación y la mañana siguiente cuando nos dirigimos en grupo al lugar del descubrimiento ya tenia la entrada restringida,y en este momento ya no quedan rastros de lo que hace días vio la luz tras décadas de su construcción.

Además de informar, pretendemos alertar y prevenir a nuestra comunidad ya que nuestro compañero tuvo que ser internado de urgencia en el IAHULA hace 7 días por una afección pulmonar de instalación abrupta, de gran intensidad y altamente contagiosa, por lo cual se encuentra aislado en su totalidad. Sin embargo, lo más curioso es que las pruebas de laboratorio que se realizaron en primer lugar mostraron unos resultados muy preocupantes, y sin explicación estos registros desaparecieron y no se nos permite cuestionar más al personal del hospital, ya que recibieron ordenes de guardar silencio con respecto al caso. Es importante traer al caso, que uno de los obreros que labora en la obra del trolebús, fue internado el día siguiente del ingreso de nuestro compañero, con síntomas similares, y fue trasladado sin explicaciones y sin los permisos pertinentes fuera de las instalaciones del Hospital de los Andes. Por estos motivos aconsejamos tomar las medidas pertinentes dentro de todas las áreas de la Facultad de Medicina.

¿Verdad o ficción?, juzgue usted mismo

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