Editorial: A propósito de los acontecimientos recientes

de lectura: 5 minutos

La Camilla nace como un proyecto cuya intención es fomentar el desarrollo cultural y académico de la Facultad de Medicina. Los miembros que la integramos somos en esencia “académicos”. Uno de los fundamentos que discutimos en sus inicios fue enfocarnos en la “academia” y el entretenimiento como únicos temas de discusión, evitando en lo posible contenido político. Esto, motivado al hecho de que en nuestro país, cuando por alguna razón alguien expone algún punto que tiene connotación política inevitablemente es amado por unos y odiado por otros, lo que finalmente termina por desvirtuar la esencia de lo que realmente persigue un proyecto de este tipo.

Todos quisiéramos desarrollarnos académicamente en un medio en el cuál exista armonía, no sea dificil la obtención de los recursos requeridos para el desarrollo de la investigación y la docencia, se cultive el pensar como esencia de la vida y no tengamos que lidiar con politiquería de ninguna clase. Sin embargo, esto en nuestro apreciado país no es así. En los últimos tiempos nos hemos visto en la necesidad de concentrar gran parte de nuestros esfuerzos intelectuales en la búsqueda de recursos para materializar nuestros sueños académicos, lo que inevitablemente genera desgaste psicológico y físico. Pero más interesante aún es el hecho de que dedicamos gran parte de nuestro tiempo no en buscar conocimiento y demostrar las hipótesis planteadas, sino en una infinita búsqueda de los insumos básicos para lograr nuestra subsistencia: cosas tan banales como la obtención de alimentos y hasta el papel tualé, son algunas de las tareas en las que ocupamos gran parte de nuestro tiempo de vida.

Si a esto sumamos la constante lucha que libramos día a día para mantenernos con vida ante una violenta sociedad en desarrollo, donde los atracos alternan con la presencia de individuos que durante estos tiempos de disturbios se pasean por la ciudad y por nuestra Facultad en motos con las caras tapadas con pasamontañas y armas (que por cierto, todos sabemos quiénes son pero por alguna extraña razón al mejor estilo de Voldemort en Harry Potter nadie los menciona), entonces nos encontramos ante un dilema ético por el hecho de hacernos de la vista gorda en relación a lo que ocurre en nuestra Sociedad. Pienso que la postura de mirar los toros desde la barrera sin meternos en problemas es sin duda la postura más cómoda y probablemente la más sensata, pero no precisamente la más ética. Los académicos nacimos y vivimos para cultivar el pensar como forma de vida. Esto incluye el cuestionarnos a nosotros mismos y por supuesto a nuestro entrono. La crítica es parte de nuestra esencia. Independientemente de cuál sea el lente que utilizamos para realizar la lectura de nuestra realidad, en estos tiempos resulta necesario fijar una postura crítica en relación a lo que consideramos es justo e injusto.

Como Universitarios, no sólo debemos expresar nuestros pensamiento, sino que además estamos en la obligación de materializar nuestros pensamientos en acciones que deben estar dirigidas a contribuir a que la caótica situación actual mejore. En este sentido, pensamos que debemos expresar el hecho de que a pesar de que La Camilla es un proyecto de índole académica, que ha sido concebido con las más nobles de las intenciones, no podemos callar nuestras voces, y debemos manifestar nuestro más profundo dolor por la situación que vivimos en nuestro País y Nuestra Universidad, por cuanto callar iría en contra de la ética como miembros de la Comunidad Universitaria. Todos debemos aportar. En primer lugar, haciendo lo que es nuestra principal obligación: estudiando y preparándonos fuertemente todos los días. De nada sirve un Médico “humano” sino estudia lo suficiente para ser excelente en lo que hace: Salvar vidas. Sólo a través del estudio podrá brindar lo mejor a sus pacientes. En segundo lugar, cuestionándose día a día a sí mismo y a su entorno, mediante la expresión libre y sin censura de sus opiniones y críticas. Y en tercer lugar, materializando sus pensamientos a través de acciones. Sólo así, podemos contribuir en mejorar la calidad académica de nuestra muy querida casa de estudio. Sólo así podemos aportar un granito de arena en la reconstrucción de un mejor país .

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *