La otra Venezuela

Arturo Uslar Pietri
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Arturo Uslar Pietri

La historia de Venezuela comienza como una idea general y dispersa cuando somos niños, con cuentos y anécdotas que nuestros padres van ofreciendo hasta el momento en que llegamos a la escuela y la secundaria, cuando nos enseñan “la historia de nuestro país”. Una historia de Venezuela que hace décadas atrás parece estar destinada a ser un efímero paso a un lado de lo verdadero y sin comentar el mayor deterioro actual.

Parece ser que nuestra historia ha estado destinada a ser resaltada tan solo por unos cuantos hombres, como si solo fuese basada en unos años de independencia. De allí nos enumeran y nos exaltan grandes próceres de la independencia, grandes hombres con espadas y un valor irrefutable, con una gran visión y  carácter ante la lucha por nuestro pueblo, no quiero decir con esto que sea algo carente de valor y orgullo pero es que han quedado en el olvido nuestros grandes Héroes Civiles, que han forjado gran parte de nuestro legado histórico y que tal vez han hecho un trabajo minucioso pero de gran profundidad y en muchos casos de mayor valor. La perspectiva que han desarrollado de nuestra historia pareciera exclusivamente militar y ha sido el rasgo distintivo por mucho tiempo, una realidad incompleta y profundamente mutilada.

La mayor parte de las plazas de nuestro país, así como las fechas festivas, los honores, los elogios, los recuerdos, todos recaen en nuestros héroes militares, desde tiempos atrás hasta el progresivo pronunciamiento a diestra y siniestra como objeto político por parte de nuestras actuales autoridades. Ahora me pregunto si, el legado de Simón Rodríguez, Andrés Bello, José María Vargas, Arturo Uslar Pietri, Rómulo Gallegos, Miguel Otero Silva, Tulio Febres Cordero, Antonio Lauro, Humberto Fernández Moran, por citar algunos pocos, ¿Es de menor relevancia?

Ante esto nos damos cuenta que la educación a nuestros niños en las escuelas dentro del contexto histórico es una versión deformadora y limitada, destinada a resaltar grandes hechos militares, rescatando el valor y la audacia de sus héroes, elevando el orgullo en lo más alto pero desplazando a nuestros grandes hombres de letras, dejándolos en el rincón del olvido, como pequeñas y sigilosas notas desapercibidas.

Se relatan las grandes hazañas de Bolívar, Sucre, Zamora, Páez, Miranda, Urdaneta; todos conocen aunque sea un poco de sus historias, sin menospreciar sus hechos, ya que no podemos pensar en una Venezuela sin la existencia de ellos. ¿Pero cómo olvidar o silenciar a Andrés Bello y su obra Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos, su poesía y su inspirada y determinante acción en Chile? ¿Cómo olvidarnos de Simón Rodríguez, con su gran visión y con unas de las más grandes ideas originales y profundas concebidas, entre ellas la transformación de la educación para América, con su gran pensamiento de que “América debe ser Original”?

¿Como olvidarnos de José María Vargas y su gran influencia en la medicina, así como en la educación y la política, además de haber sido hombre de gran ejemplo? Y en el siglo siguiente encontrando un hombre excepcional como Humberto Fernández Moran, destacado por su dedicación y pasión a su trabajo, que lo llevaron a realizar valiosos aportes a la ciencia, además de fundar el IVIC, entre otras grandes contribuciones. Tenemos al único venezolano galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Letras como fue Uslar Pietri, gran personaje con un conocimiento inmenso, hombre intelectual, un hombre de letras, con una escritura sutil, cautivadora y de gran preocupación por la historia y el futuro de nuestro país.

Podemos preguntar en las aulas de nuestras escuelas sobre algunos de estos personajes y lo más probable es que no tengan ni la más remota idea. Es una mutilación que se arrastra en algunos casos, hasta la educación superior, sin herramientas desde nuestros inicios solo queda una búsqueda e interés personal en construir nuestra verdadera historia. Podemos preguntarnos por nuestros nuevos héroes civiles. ¿Quiénes son acaso Ednodio Quintero, Jacinto Convit, José Manuel Briceño Guerrero, Rafael Cadenas? ¿Conocemos el alcance de nuestros compañeros venezolanos en instituciones de gran envergadura como el CERN?

Tenemos la necesidad de reconstituir nuestra verdadera identidad, de forma completa, la cual comienza desde nuestras aulas hasta pasar por nuestros padres. Rescatar el valor de nuestros héroes civiles puede ayudar a dar ese ejemplo de vida necesaria para el surgimiento de una conciencia ciudadana, como aquella predicada por los griegos.

Debemos retomar el sendero apropiado e inspirarnos en los más vivos y valiosos ejemplos. Como dijo Uslar Pietri “Si no lo hacemos tendremos un rostro mutilado de la patria, que fatalmente engendra una visión deformadora de la nacionalidad y de su destino”.

 

Edson Rodríguez Salas es Estudiante del 4° año de Medicina – ULA Mérida.

 

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